Mi niñez fue cómoda, llena de peleas en casa y una disciplina robusta en cuanto a algunas cosas, habían recursos para muchas comodidades en uno que otro momento y en ocaciones no los habian. Definitivamente si lo analizara como economista diria que el gobierno de mi niñez no tuvo la mejor administracion. Una ventaja era mi creatividad para encontrar la diversion en cosas fuera de lo comun para un ¨carajito¨ que se mudaba cada dos años a un lugar diferente, yo hacia mi mundo leyendo libros o jugando con piedrecitas, hasta tenia un peluche con nombre, con el que dramatizaba intensos episodios de novelas mexicanas.
Entre esos años en que si habia bonanza, dentro de la inestable politica de ahorros de mi padre, me regalaron una bicicleta el dia de reyes, era un deseo que habia tenido desde mas pequeño; cuando la recibi ya era un ¨manganzón ¨ y todos mis amigos ya habian quemado la fiebre de usar dicho artefacto para divertirse.
Yo no sabia montar bicicleta a mis 12 años, pero mi papá, siempre dedicado a hacernos pasarla bien, nos llevó a mi y a mi hermano a una zona que a un no estaba urbanizada pero que contaba con calles exelentes para andar, en las riveras del rio ozama, si que era bonito eso por ahi; en ese lugar empezamos a montar bicicleta.
Pasaban los dias y yo no dejaba de montar la bicicleta, solo me bajaba de ella para comer. Mientras mis amigos veian la serie del momento ¨Dragon Ball¨, yo estaba sumergido en los pedaleos. En esa fiebre de la bici sufri una caida que me impacto la rodilla haciendome una herida terrible. Volvi a mi casa y me cure la herida con alcohol y otras barbaridades caseras recomendadas por una vecina. Esa misma tarde regrese a la famosa BMX de 750 pesos exclusiva del ¨mundo del juguete¨, debia llamarse el ¨los juguetes que bota el mundo¨.
Recorría las calles con mi herida mitigada con una gaza, y a cada instante mi rodilla chocaba con el timon (estaba muy grande para esa bici) causandome dolor hasta que empezaba a sangrar otra vez, pero, no me importaba seguia pedaleando y haciendome la herida peor, hasta llegar a infectarse. Un dia de esos, me encontre con un hoyo que parecia mas bien un crater y cai de rodillas en el pavimento arrastrando docenas de piedrecillas con mis piernas, el dolor penetrante me hizo llorar. Una doña salio a mi socorro y me dijo - Creo que tienes un Hoyo en la rodilla-, yo solo suspiraba del dolor y decia que estaba bien.
Camine a mi casa sangrando sin parar por el hoyo que llevaba, creia que el hueso estaba afuera tomando unas vacaciones fuera de la piel, los muchachos me vociferaban: Se te va a salir el mondongo por ahi! Mi susto crecia cada minuto, tarde un mes en volver a montar bicicleta, la fiebre paso.
Aprendí una cosa en la vida, hay heridas que deben dejarse sanar. Hay que tomarse un espacio a veces y salir de la actividad que nos apasiona, pero que sabemos que nunca haremos bien con una herida en nosotros. Si continuamos con terquedad insistiendo en cosas que a veces en ese momento no nos convienen podemos hacernos un hoyo terrible y doloroso. Por ejemplo, no podemos empezar una relacion cuando estamos sufriendo por otra, no podemos seguir pidiendole a Dios por un empleo de 40,000 pesos cuando arrastramos el no saber administrar uno de 12,000. Hay muchas formas de aprender de esto.
En el evangelio me caí muchas veces, me hice muchas heridas y cuando personas vinieron a ayudarme les dije que estaba bien, camine a encerrarme y en el camino muchas personas me juzgaron y se burlaron de mi, hoy puedo decir que muchas de mis heridas sanan, me aparte un momento y baje del púlpito que me apasionaba para recibir solamente la sanidad que necesitaba, espero que usted, tenga religión como yo, sea budista o ¨libre pensador¨ también tome su tiempo para sanar y ojala que no mitigue sus heridas y que sea Dios el que las sane.

1 comentario
JHANNY
4 feb 2011 | 08:48 PM
ESTE ES MUY SANGRIENTO PERO PARA QUE TE SIENTAS AUN MAS IDENTIFICADO CONMIGO YO LEIA LIBROS Y JUGABA CONTANDO PIEDRESITAS DE CHIKITA................ ERAN LAS MONEDAS DE UN TESORO ESCONDIDO QUE UN PIRATA, BUCANERO O CORSARIO ME HABIA DEJADO
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