Desde mi escuela primaria con mi profesora Migdalia hasta el sol de hoy he sido mediocre para las matemáticas, es como si mi cerebro no procesa grandes cantidades de símbolos numéricos y me da una especie de urticaria en el centro de la cabeza que la única reacción que produce es ponerme el dedo en la sien con el ceño fruncido y la vista vaga.
Cuando era pequeño, gordito, inocente, feliz e indocumentado mi padre me encerró con la pena máxima, que era una prohibición a ver el prime time de muñequitos de Raintel canal 7, esos dias esta de moda Boltron y La Robobestia. Para mi fue muy doloroso tener que estudiar las tablas de multiplicación y memorizarlas mejor que una canción de la Coco Band. No entendia tal disciplina, de hecho me preguntaba cuando terminaria, mi papá respondía - solo cuando te las aprendas todas saldrás otra vez a jugar y a ver tele -, y claro no podía faltar el famoso San Antonio, terminado en *Ñazoo!, para asi enfatizar el mensaje.
Aprendí la tabla y sin pensar en ello salí a jugar y a ver tele como de costumbre, no sabia que el suplicio aritmético no había concluido, yo creía que los matemáticos solo habían llegado hasta ahí. Luego me di cuenta que había una cosa denominada división y que era un poco mas compleja, que existían las fracciones y que era mas fácil hacer un carro de ¨javilla¨ que sumarlas.
Cuando el profesor me ponia una division por lo general yo la hacia mal, escribia numeros que andaban en mi cabeza flotando, cosas ilogicas. El profesor me llamaba a su mesa y repetia - hazlo otra vez, te falta algo por aprender- tambien decia - Es que debe haber algo que no estas observando, algun detalle esta haciendote falllar- las mismas ideas que parafraseadas escuche ayer de un amigo y hermano.
Cuando estaba pequeño queria que ese tiempo de estar encerrado sin ver la tele pasara rapido, no entendia su proposito. Luego veia que para dividir tenia que multiplicar, aun asi lo hacia mal y no me percataba de los pequeños detalles que son los que hacen que la operacion sea exitosa. Asi mismo mi vida ha estado en esos procesos de aprendizaje, creo que Dios aun me dice: solo cuando te las aprendas todas saldrás otra vez a jugar y a ver tele, y es que en mi vida hay cosas que no estoy tomando en cuenta, hay detalles que no he observado y tengo que empezar algunas cosas de nuevo.
Lo importante de esto es asumir con gozo esa etapa en la que parece no haber viento, ni lluvia; es una etapa en la que solo escuchas el silencio, tienes que desarrollar planes, tomar decisiones fuertes, ver mas allá de lo visible a simple vista, es como trazar un plano para navegar. Lo que me parece increíble es que son los detalles mas triviales en cierto sentido los que definirán lo que seras y lo que harás.
No basta con escribirlo, en la practica se demostrara el material del guerrero y su espada. Tengo que dedicarme a escuchar y ver con atención, es un desafió.
Se que hoy escribí algo tal vez muy personal, aun así espero que lo puedan tomar como ejemplo.

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